Siguiendo con Creative Commons

Me ha quedado dando vuelta este tema. Lo que sucede es que da para especular tanto a favor como en contra. Por ejemplo, años atrás solía moderar una lista de poesía que contaba con 200 miembros inscritos. Sin haber llevado jamás estadísticas al respecto, me atrevo a decir que solo unos tres o cuatros tenían la propiedad intelectual legalmente registrada de los textos publicados.

En un mundo -el de las listas de correo- tan o más amplio que el de los blogs, las acusaciones de plagio son pan de cada día. Los usuarios saltan de lista en lista enviando sus poemas por docena, llegando a tener, como mínimo, entre quinientos y mil lectores potenciales a sólo un par de clicks.

Por eso, la idea de contar con un sistema de registro on-line y universal de nuestra obra, como pretende Creatice Commons, es obviamente tentadora, pues, sea cierto o no, el rumor dice que no son pocos los supuestos “editores” que lucran con poemas ajenos, eso sin contar a los que sencillamente plagian.

Y en el caso de los blogs ocurre algo similar. Cuando un tema se pone de moda la información se repite por millar y por más links de referencia y tracbacks que se pongan, el copy & paste es la práctica habitual.

Sin embargo, las Licencias CC no me convencen del todo, básicamente porque no pasan de ser una mera declaración de intenciones con un logotipo gif o png que lo avale. En estricto sentido solo se registra el título y el propietario de ese título. Por ejemplo, para registrar este mismo blog (tanto para el software php-mysql como para los contenidos de www.laweba.net) no me han pedido, como yo esperaba, una copia del código o de los textos publicados para guardarlos en una base de datos. De este modo me sería imposible demostrar la propiedad de nada si llegara a necesitarlo.

Sí, es cierto. Las licencias CC no son de Derechos Reservados como el Copyright tradicional. También es cierto que la mentalidad de de CC es más parecida a las de las licencias GNU o GPL y que ello implica una mentalidad abierta y de colaboración. ¿Pero qué pasa si yo como propietario de un software abierto y mis buenas intenciones de compartirlo con la comunidad chocan con la mala fe de un sujeto que quiere lucrar con mi trabajo?

Supongo que como siempre tendremos que esperar a ver qué pasa en el futuro, cómo se van dando las tendencias globales en esta materia. Por lo pronto la Corporación Derechos Digitales y Creative Commons ya ofrecieron un primer Taller de Derechos Digitales.

He aquí la Guía Legal del Blogger para quienes quieran saber cuáles son los derechos que tienen y cuáles son las formas de defenderlos.

www.derechosdigitales.org/glb/

Creative Commons, licencia para bloggear

La blogósfera crece y crece, los contenidos se multiplican por aquí y por allá. Yo te cito y tu tú me citas. Todos citamos. Hay olas de citas sobre un suceso de moda. Otros sencillamente copian sin ningún mísero link que honre la buena voluntad, la libertad de expresión o los derechos de autor de perico los palotes. Uf!!! Ni borges entendería tanto caos en esta Biblioteca de Babel.

Pero de la mano de Creative Commons surge la esperanza de un cierto orden. ¿Pero qué es Creative Commons?

“Creative Commons constituye un innovador proyecto internacional que tiene por objetivo fortalecer a creadores y creadoras, para que sean quienes definan los términos en que sus obras pueden ser usadas, qué derechos desean entregar y en qué condiciones lo harán.

La organización sin fines de lucro creada por Lawrence Lessig, profesor de derecho en la Universidad de Stanford y autor de importantes textos sobre ley del ciberspacio, tiene como idea central ofrecer un modelo legal de licencias y una serie de aplicaciones informáticas que faciliten la distribución y uso de contenidos dentro del dominio público.”

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